miércoles, 14 de marzo de 2012

DISCIPULOS DE LA VERDAD

por Pastora Sara Olguín
Hebreos 11:6
Sin fe es imposible agradar a Dios.
 Los que no tienen fe son desagradables a Dios. Pues es necesario que quien se acerca a El crea que existe, y no solo que existe, sino también que galardona, recompensa, paga abundantemente a los que lo buscan.
Aquellos que desagradan a Dios son los que no pueden creer que Dios existe y menos que El recompensa.
A muchos les conviene creer que no hay Dios, es decir un Ser Supremo y Soberano, Omnipotente, y que no hay paga para el que hace lo bueno ni tampoco para el que hace lo malo. De esta manera tratan de vivir según su propia voluntad.
Pero  nos ocuparemos ahora, de aquellos que creemos que Dios existe:
El que tiene fe, tiene en su corazón la convicción de dos cosas, que rigen su consciencia y sus actos como dijimos, que:

  •  Dios es, y que el pagará, abundantemente al bueno como al malo.

 Esta convicción lo lleva a obedecer la Palabra.
El pueblo de Israel tenía la Ley y los Profetas, y quería cumplirla sin Fe; Estos cayeron en incredulidad. La incredulidad es lo contrario a la Fe.

Si tú dices que obedeces y practicas la Palabra es porque tienes Fe;

Si te esfuerzas en obedecerla y practicarla caes en incredulidad y condenación.

 El que se esfuerza no tiene fe.

 Fe es lo contrario a esfuerzo, a falta de confianza, hay temor. 

El temor me ata, me liga. La Fe me libera.

 Lucas 1: 72 al 75 “Para hacer misericordia con nuestros padres, y acordarse de su santo pacto; Del juramento que hizo a Abraham nuestro padre, que nos había de conceder, que librados de nuestros enemigos, sin temor le serviríamos. En santidad y en justicia delante de él, todos nuestros días."
Quién trata de  esforzándose  practicando o cumpliendo la Palabra, ésta se convierte para el mismo en Ley, y quién cumple toda la Ley pero falla en un punto esta condenado (Santiago 2:10-11).

 La fe nos libra de la condenación. 
Y la Palabra no es Ley de condenación sino Ley de libertad.
 Si yo creo  que él es Dios, y que es galardonador me puedo acercar con Fe.
 La Palabra, Dios, se hizo carne para acercarse a nosotros. El, se acercó al hombre para revelarla quién era y como era, en la Persona de Jesucristo.
 Si tú crees en Jesús y le conoces entonces practicas, caminas, vas con la Palabra, no te es un desconocido.
Te da tranquilidad estar con El, haces lo que te dice porque crees en El, y sabes que sabes que es cumplidor de sus promesas: eso es Fe.
Mi Fe va creciendo no por esfuerzo sino por confianza
Amo a esa Persona Divina, creo a lo que me dice y sin darme cuenta, sin resistencia hago lo que me pide. Ahora Dios se agrada de mí. 

Ese andar de acuerdo junto a El, produce una transformación en mí, vista por los otros. 
Mi cambio va generando atracción o rechazo, los que me rodean me aceptan o me rechazan; me creen o me niegan, como a El, Juan 15:18-19” Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que ha vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.”

  • Esa relación de fe me afirma, y me pasa a distintos niveles, a medida que crece en mí.
Crece, cada vez que practico con confianza lo que me pide, Mateo 10: 40-42.
Ahora soy un discípulo de Cristo.

  •  Los discípulos son aquellos que le creen (Marcos 16: 17).
Los discípulos son los testigos de Dios, testifican que Dios existe  y es galardonador.
Los discípulos son maestros; enseñan con sus vidas que la Palabra es fiel y verdadera.
Los discípulos producen confianza en los otros para que también se acerquen a Dios. San juan 17:20 “Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos”.
Los discípulos son los primeros en creer, en venir hacia El, en obedecer y practicar.
 ¿Qué discípulo puede enseñar sin haber obedecido y  recibido el galardón? Ninguno.
 Un discípulo es uno que hizo y puede entonces enseñar a otros, quién es Dios y que es cumplidor, porque tiene las marcas en su vida.
No puede ser discípulo quién no tenga las marcas. El que se hace maestro sin ser llamado tiene  mayor condenación (Santiago 3:1)
Porque Dios llama a sus discípulos, según todo lo que hemos hablado, que enseñan con sus ejemplos. El maestro que nos es llamado a enseñar, no es llamado porque no tiene hechos; si no que es uno que dice (repite) pero no hace; 
Quién oye y no hace, es incrédulo es decir no tiene fe, y recordamos que Fe es lo contrario a Incredulidad.
Que Fe es lo contrario a condenación y que Incredulidad es igual a condenación.


  •  Todo lo que enseña el Verbo Encarnado en los evangelios, el discípulo lo creyó y lo hizo y Dios lo galardonó.

 Ejemplo:
 Dios dice, por la boca del profeta Juan, en Lucas 3:11, que el discípulo que tenga dos túnicas debe dar una al que no tiene. Quién no es discípulo da también, pero da aquello que  quiere dar,  aquello que no le gusta o que ya no usa; y elije  a quién tantas veces, tiene o no está en  una situación de desventaja; da para quedar bien;  mientras que el discípulo no es quién escoge lo que va a dar de lo suyo, Dios le pide que dé, muchas veces lo que más aprecia (Lucas 18:22) y sin elegir a quién, al que no tiene o ni tiene manera de devolverle el favor, como al que tiene y no necesita.…Es fácil  elegir yo lo que doy, lo difícil para nosotros es dar siendo otro quién diga qué y a quien.
 El verdadero discípulo ha superado esto.
 En Mateo 13:12 dice” porque a cualquiera que tiene, se le dará. Y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.” ¿A qué se refiere aquí la escritura? ¿Qué es lo que se agregará o se quitará? Yo creo que esta hablando de la Fe del que oye. 
Si oye con fe, con confianza en quién habla, tendrá más fe y obrará, todo lo contrario sucederá si, al oír, no oye con fe. 
Cierto, dice la Palabra que la fe viene por el oír la Palabra de Dios, pero se acrecienta y consolida cuando hacemos lo que hemos oído, y esa actitud da como resultado un  tener más;  más fe, más frutos, más confianza de parte de Dios, y el ser llamados Discípulos y Maestros del Señor.
Proverbios 3:9-10 dice” Honra a Jehová  con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia. Y tus lagares rebosarán de mosto”,  si yo puedo creer y obedecer a esta Palabra cuanto no hará Dios en mí,  dando recompensa a mi fe, es decir pagando abundantemente mi confianza o el haberle creído. Pero al que no cree decía el versículo  de Mateo 13, le será quitada, la poca fe que tenía para traer a existencia el cumplimiento de sus promesas.
He visto a hombres y mujeres que se dicen ser discípulos de Cristo, pero a quienes no vi poner sus manos sobre los enfermos, reprender a los demonios, diezmar y ofrendar, orar en todo tiempo y por todas las cosas, pero a los cuales sí vi, estando en lugares visibles, junto a hombres y mujeres de fe, que oraban en la congregación;  que se reunían cada domingo, que daban sus ofrendas y diezmos, etc. Ojalá este tipo de discípulos  puedan añadir a su fe, los hechos y serían grandemente usados por el Señor, porque el necesita y anhela obreros para su viña, pero que puedan ser Maestros llamados a causa de su practicar la Palabra, y manifestar sus galardones.
Finalizando, me pregunto: ¿podría ser un discípulo  quién cree la mitad de lo que dice Aquel que le enseña? No.
 ¿Cuál es la mitad de la Verdad? La teoría.
 ¿Cuál es la otra mitad de la Verdad? La practica.
 ¿Quién es toda la Verdad? Jesucristo, Él es la Verdad.
San juan 18:37, 38, 39 y 40, dicen “Le dijo entonces Pilato: ¿luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz. Le dijo Pilato: ¿Qué es la verdad? Y cuando hubo dicho esto, salió otra vez  a los judíos, y les dijo: Yo no hallo en él ningún delito. Pero vosotros tenéis la costumbre de que os suelte uno en la pascua. ¿Queréis, pues, que os suelte al Rey de los judíos? Entonces todos dieron voces de nuevo, diciendo: no a éste, sino a Barrabás. Y Barrabás era ladrón”.
El discípulo ha nacido y está en este mundo para dar testimonio de Cristo, la Verdad. Si lo hace solo predicando, no es la verdad completa, si lo hace con obras solamente, tampoco. Los que testifican a la Verdad son los que oyen y practican la Verdad.
Pilato, al preguntarle a Cristo ¿Qué es la Verdad? Salió a los judíos y testificó sin saberlo de ella. Él dijo: “Yo no hallo en él ningún  delito”.  El oyó la verdad y vio la verdad, y en lo que vio   no hallo ningún delito. Entonces dijo: ustedes tienen la costumbre de que os suelte uno en la pascua. ¿Queréis que os suelte a la Verdad?, ellos respondieron ¡No! Queremos que nos liberes a la Mentira. Y Barrabás era Ladrón. (parafraseado por quién escribe).
Llamarnos Discípulos de Cristo, no nos hace discípulos de Cristo; hoy en el mundo predominan los Barrabás porque todavía están sueltos, todavía hay muchos que los escuchan, que oyen sus voces, pero donde haya discípulos de la Verdad, no solo se manifestará la voz de Cristo sino sus hechos, y los que son de la verdad podrán ser liberados,  porque ¡solo la Verdad los hará libres! Pilato puede soltar a los barrabas pero Cristo: A sus discípulos! Y el vino a hacernos libres. San juan 8:31
Entonces ten fe, oye con fe, practica con fe y serás galardonado, serás llamado Discípulo de Cristo, ¡Discípulo de la Verdad!
¡Dios te Bendiga en la Verdad!




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