lunes, 9 de abril de 2012

CUANDO SE NECESITAN LOS OIDOS DE UN APOSTOL



A través de esta reflexión nos daremos cuenta que papel importante y necesario juegan o cumplen los APÓSTOLES en el Cuerpo de Cristo.

Encontramos en las Escrituras unos hermosos versículos dirigidos a la iglesia de Colosas, capítulo 1:4, a la de Efesios 1:15 y en la carta a Filemón en el versículo 5 y estos coinciden diciendo de parte del Espíritu Santo a través del Apóstol Pablo "Porque oigo del amor y de la fe que tienes hacia el Señor y para con todos los Santos".
Bien, todos sabemos quienes son esos santos, somos todos los redimidos y apartados por la sangre del cordero, verdad? Dice que se oía del amor hacia todos los santos, y aquí comienza la obra por parte de Dios, hacia esta iglesia, que  funcionaba en la casa de Filemón.
 Dios iba abrir el círculo dentro de la cual, funcionaba esta congregación, mas allá de lo que ellos se podían imaginar y de la manera que menos pensarían.
Al momento que el Apóstol Pablo redacta esta carta, guiado por el Espíritu Santo coloca cada palabra en el puesto justo a fin de edificar lo que se estaba edificando en estos hermosos creyentes. Veamos y enriquezcamos nuestras vidas espirituales con ello.

Entonces, se relata que Filemón, era un creyente que tenía esclavos.
Este debe de haber sido, económicamente pudiente. Pero ¿qué nos dice la escritura de su esclavo?

  1.  Era uno que se había escapado.
  2. Su nombre era Onésimo; bueno en realidad se dice que en aquel tiempo la mayoría de los esclavos tenían este nombre, que significa Útil , provechoso; podemos decir que no era su identidad sino que hablaba de su capacidad. El esclavo era útil o no era útil, este parece que sí lo era. Era valioso, daba una ganancia, era de tener en cuenta.
  3. Algo que se puede entrever de su carácter es que le gustaba servir, mas allá de la imposición de estado, según el versículo 13 de la Epístola.
  4. Nos hace notar la escritura como que la razón de su huida había sido, un robo.


Miremos por otra parte a Filemón:


  1.  Su nombre significa "afectuoso".
  2.  Este era de Colosas, convertido al cristianismo por Pablo;
  3.  como dijimos estaba bien económicamente.
  4.  y se pudiera decir que aún su familia se había convertido , ya que la iglesia funcionaba en su casa.
  5. Se supone que la hermana Apia era su esposa y Arquipo su hijo, y lo vemos a él como un colaborador de la obra de Dios.
  6.  Podríamos darle un nombre a la iglesia que funcionaba en su casa,se podría llamar "La Afectuosa".
 En esta historia todo andaba bien, al punto que se oía referente a ellos, del amor y de la fe que tenían hacia el Señor y hacia todos los santos. 
Hasta que un día, sucedió un hecho que cambió aquella buena fama que tenían, ya que un esclavo muy útil se había escapado; los había dejado, huyó de entre aquellos que amaban a todos los Santos. 
Puedo pensar que al correr de los días, los conocidos, añadieron a la historia una palabra, y después otra y llegó la distorsión, la difamación, la murmuración, la acusación , el prejuicio, y de alguna manera aquel hecho se engrandeció tanto, que  había que detener, lo que se estaba diciendo. 
Como ser: "estos dicen que tienen tanto amor, pero vaya a saberse como son entre ellos" ; "hablan del amor de Dios, pero se dice que golpeaban a sus esclavos"; "son todos iguales, lo único que buscan, es su propio interés"; "los ricos nunca están con los pobres" y muchas cosas más, que hoy es muy común oír, ante hechos parecidos.
 Pero, ¿será que el esclavo, quien demuestra una solicitud de servicio, con el Apóstol Pablo (versículo 13), se quejaba de hacerlo?  ¿Habrá  preferido robar, y ser muerto si lo encontraban? o ¿ sentía algo que solo Dios, pudo entender?  Tal vez ¿sentiría la necesidad de, ya no servir por obligación, sino por amor? ; ¿Habrá sido su amor malentendido, llegando a  generar esa rebelión en su corazón?.
Miremos que sucedió,  el esclavo terminó donde estaba Pablo, en Roma. No se especifica si por voluntad propia o porque fue apresado allí, pero sin duda que no fue una casualidad que  haya terminado, ante el Apóstol, que también estaba allí en prisión, pero por  causa del Evangelio de Cristo. 
El esclavo termina en prisión junto a quien no era ni más ni menos, que la autoridad espiritual de aquella iglesia, que estaba corriendo peligro, si no se actuaba con sabiduría, de ser destruida por la difamación, la murmuración y el prejuicio. 
Por esto no tengo dudas que Dios mismo, llevó al esclavo, o mejor dicho a la causa que desencadenó aquella difamación en la casa de Filemón,  directamente a la cárcel, donde  también se encontraba Pablo.

Muchas cosas se habían dicho de Filemón pero la Causa que generó tal problema, estaba en manos y ante el Apóstol;  Pablo, transformó aquello que parecía ser la destrucción de relaciones y testimonios, en una causa de bendición (versículos 15 y 16).
Muchas cosas se pueden decir de ti siervo o sierva de Dios, que tal vez estás en medio de lenguas de difamación, pero si tu causa está ante Dios, El mismo  usará lo que se ha dicho, o difamado, para sacar tu justicia a luz.
El Apóstol entendió que, aquella prueba o tragedia llevaría a esta iglesia a algo muy importante:  a una Fe más eficaz (versículo 6). Que esta iglesia sería promovida a un nivel mayor de Amor (versículo 5).  Que se oiría  no ya,  de un "amor para con todos los Santos" sino de un amor perfeccionado y completo para con todos (San Juan 3:16).
Hay muchas Iglesias hoy que están pasando o pasaron algo parecido y no pudieron contar con la visión y el discernimiento de un Apóstol, quienes  cumplen la función de traer dirección, sanidad y restauración de relaciones.
 Como el Apóstol Pablo, un ungido que, aún en sus prisiones, podía discernir con la vista y el oído de Dios el "para que" de toda aquella situación generada con la huida del esclavo Onésimo, y que si se actuaba con sabiduría sería para mover los límites y traer como resultado, para todo aquella Comunidad,  crecimiento en la fe y en el conocimiento, del amor de Dios con sus semejantes.
Tal vez hoy te toca pasar por un escándalo, por murmuraciones,  o acusaciones desencadenadas por un hecho, por una persona o por causa de familia ,  y estás siendo ensuciado, perseguido (se entiende no por causa de pecado), entiende que si Dios lo permite es  porque, está situación abrirá tus círculos, tus límites. A veces creemos que una Iglesia es fuerte porque es numerosa o , porque es de buena adoración, o porque cuenta con buenos recursos, pero la fortaleza de una iglesia consiste en cuánto es amplia en Dios y para Dios.
 Hace tiempo visitamos una Iglesia , la cual fue muy gentil en cuanto a darnos un hospedaje, pero nadie se nos acercó para manifestarnos el amor fraternal , más allá de sus pastores y más allá de no ser nosotros los que íbamos hacia ellos. Estábamos junto a nuestros hijos y ningún joven se les acercó con un abrazo fraternal. Cantaban bellisímas canciones de adoración, pero estaban limitados a amar solamente a los que eran de su congregación.
Hay prisiones todavía en muchas iglesias, y Dios es muy sabio en como llevarlas a una libertad de amar y entrega completa.
De repente situaciones trágicas como familias que se van, esposos que abandonan su casa, líderes que se escapan como si nunca hubiesen conocido a sus pastores y llevándose ovejas; robos por quienes menos se pensaba, etc.
Dios tiene sus maneras de llevarnos a una fe más eficaz, para entregar todo el bien que aún está dentro de nosotros, en Cristo Jesús (versículo 6).
Necesitamos la visión y el juicio apostólico.
 Llevar "la causa" , lo que nos resultaba inútil , a los pies de los apóstoles.
 Deberíamos orar: Señor, tu tienes apóstoles en el Cuerpo , ayúdanos a que podamos llevar nuestras causas a ellos, para entender el para qué de lo que permitiste, a fin que ellos vean y oigan y transformen la tragedia en una promoción, en una victoria, en un fe más eficaz, en una extensión del entendimiento del amor tuyo , que amaste no solo a los que iban a ser tuyos sino a TODOS, por los cuales moriste. 
Y que como esta iglesia "afectuosa" podamos romper nuestros limites de amar a unos cuantos, que se mueven entre nosotros y que no marquemos con nombre la inutilidad de los que pensamos que no sirven para ti, que podamos llevarlos de inútiles a útiles como lo hizo aquél apóstol.
Que podamos ser ayudados a sanar relaciones, recuperando a los que se escaparon por amarnos entre algunos pocos y dentro de nuestros propios límites.
Dios te bendiga, Pastora Sara Olguín.

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