sábado, 16 de junio de 2012

NO TODO NOS AYUDA AL BIEN!

Hay ciertas circunstancias, ciertas situaciones, que la Palabra de Dios llama: "todas las cosas" las que  parecen tener un mandato de Dios de "ayudar a los llamados conforme al propósito de Dios" a fin que ese propósito se cumpla.
En el hablar del mundo, dónde no conocen la Voluntad de Dios, se ha hecho de esta frase  portada de boca en boca por las generaciones, como un refrán de sabiduría popular, para todos los que pasan por muchas tribulaciones y al final parecen ser ayudados por la mano de Dios. La pregunta que nos deberíamos hacer es: ¿Cómo sabemos si todas esas cosas nos ayudan de parte de una orden de Dios? Fijémonos en algo muy importante, esas cosas no son enviadas por Dios, sino que son por causa del propósito algunas veces y otras por estar lejos del mismo, a fin de meternos dentro. Otra sería  ¿Si estamos en su propósito o en el nuestro?
 Creo que quién no conoce la voluntad de Dios no puede estar en su propósito.
Tribulaciones, angustias, peligros, hambre, desnudez, espada, persecuciones...
Romanos 8:28 dice" Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados"...
Veamos en la vida de aquel que inspirado por el Espíritu Santo, escribió la teoría de esta verdad, pero que en la carta de Hechos de los apóstoles nos escribe la práctica, de la misma.
Dos hechos que le quitarían las ganas de servir al Señor a más de uno, porque esta persecución de muerte que pasa o vive nuestro hermano Pablo no es solamente por andar en el Camino sino como dije antes, servirle, llevar a cumplimiento el propósito de Dios que había en su vida según Hechos 26:16-18

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