jueves, 14 de febrero de 2013

LA NECESIDAD DE SER CONFRONTADOS:

S.Juan 4:16
  "Jesús le dijo: -Ve a llamar a tu marido y vuelve acá.
17.La mujer le contestó: -No tengo marido. Jesús le dijo:-Bien dices que no tienes marido;
18.porque has tenido cinco maridos, y el que ahora tienes no es tu marido. Es cierto lo que has dicho.

A veces pensamos que aquel que nos dice o nos confronta con algo de nuestra vida, es nuestro enemigo. La persona que se ocupa, en una determinada situación, en hacernos notar algo que para nosotros no es evidente, se nos transforma en antipática y soberbia, una que se cree saberlo todo y nos ofendemos por esto. Y si bien es cierto que entre las relaciones humanas se encuentran este tipo de personalidad no debemos de perder la oportunidad de ser ayudados a través de la "sana confrontación". La pregunta es ¿cúal es la sana confrontación? pues la que viene de la Palabra de Dios.
"Hebreos 4:12 "Porque la palabra de Dios tiene vida y poder. Es más aguda que cualquier espada de dos filos, y penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta lo más íntimo de la persona; y somete a juicio los pensamientos y las intenciones del corazon"
Todos los creyentes sabemos que Cristo es el Verbo encarnado, la palabra de Dios hablando al corazón del hombre a fin que, este salga del estado de engaño de su propio corazón, porque si bien a nadie nos gusta ser engañado pocos nos damos cuenta de lo engañoso que es nuestro propio corazón con nosotros mismos (Jeremías 17:9).
Hay conflictos desatados en nuestras almas y en nuestras relaciones que son productos de engaños de nuestro propio corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Me gusta tu comentario! Dios te Bendiga amigo/a!!