domingo, 14 de abril de 2013

¡MI UNICO PAR DE GAFAS!


...¿Quieres saber algo?
 ¡no hay nada más lindo que una Mujer con las gafas de Jesús!. El es mi mejor y único par de gafas que antepongo a mis ojos para ver.

Yo vivo en una casa que tiene hermosos ventanales, pues fueron muy bien distribuidos en la misma. Ya que la luz del sol es aprovechable durante toda su duración, muy tarde hacemos uso de la luz artificial. Así que dentro de la casa no hay problema para ver todos los detalles, desde las cosas pequeñas, si no están en orden como aquellas que tienen necesidad de una limpieza, por ejemplos las cortinas, las cuales, siempre se ven bien pero con la luz del sol,  llega el momento en que nosotras, las mujeres, decimos: "tengo que darle una lavada a estas cortinitas..." Nuestros maridos, ni se dan cuenta si lo hemos hecho o no, pero nosotras nos sentimos en paz con nuestras conciencia cuando lo realizamos. Ahhhhh! ¡Cómo relucen, parecen nuevas y nosotras, satisfechas!.
Sí, la luz natural como la artificial, son muy necesarias; que serían nuestras vidas, y la de todo el planeta , sea  por la luz del sol, que Dios creó como  por la de electricidad que el hombre descubrió por su Gracia.
Pero si bien mi casa es iluminada la mayor parte del día por la luz del sol así como al atardecer por la luz artificial de mis lámparas, fui notando que había muchas cosas que mis ojos, aún con una buena luz ya no notaban,  pero me costó darme cuenta hasta que mi marido o mis hijos empezaron, ¡ellos! a decirme de ciertas manchitas en las cortinas, ciertas pelusas en los muebles o marcas de cristales, ¡Dios mió! clamé, ¿cómo puede ser? Yo veía como siempre, ordenaba, limpiaba y como siempre me satisfacía de ver todo impecable: cortinas, vidrios, muebles, sanitarios... Así fue como llegó el día que tuve que admitir que debía usar lentes o gafas, ya no solamente para leer, porque de hecho ya había tenido que recurrir a ellos para hacerlo, sino también para la limpieza de la casa. Oh! es verdaderamente incómodo lo sé, andar con este par de anteojeras, para realizar todos estos trabajos, yo me siento un poco prisionera de algo, dependiente, ya no tan libre, pero debo confesar que cuando los usé me dí cuenta que había una  ¡Gran diferencia entre lo que yo veía sin ellos y con ellos!


1 comentario:

  1. Pastora Sara, excelente enseñanza, me encantó, gracias por publicarla. Qué tenga una semana bendecida en Cristo Jesús. Cariños a su familia y a su iglesia. Desde Argentina. Tere

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Me gusta tu comentario! Dios te Bendiga amigo/a!!