lunes, 21 de octubre de 2013

¿POR QUE SE ESPERA EN LA FE?


Josué 15:16 "Y dijo Caleb <Al que atacare a Quiriat-sefer, y la tomare, yo le daré mi hija Acsa por mujer. 17-Y la tomó Otoniel, hijo de Cenaz hermano de Caleb; y él le dio su hija Acsa por mujer>.
18- Y aconteció que cuando la llevaba, él la persuadió que pidiese a su padre tierras para labrar. Ella entonces se bajó del asno. Y Caleb le dijo: ¿Qué tienes?
19- Y ella respondió: Concédeme un don; puesto que me has dado tierra del Neguev, dame también fuentes de aguas. Él entonces le dio las fuentes de arriba, y las de abajo".

Creo que muchos de nosotros, quienes leemos y meditamos la Palabra de Dios, en la Biblia conocemos la vida de este Varón de Dios: Caleb.
El fue uno de los que salió de Egipto bajo la guía de Moisés.(Éxodo 12:51)
Y fue uno de los 12 que entraron como espías para reconocer la tierra prometida (Números 13)
También Caleb a pesar de haberle creído a Dios, tuvo que esperar por cuarenta y cinco años, para hacer suya la tierra que le tocaba por herencia, a causa de la incredulidad del resto del pueblo de Dios.(Números 14:23) Muchos de nosotros consideraríamos esto una injusticia de parte de Dios, que castigue al creyente junto al incrédulo. Pero todo lo que hace Dios a través nuestro, a causa de las grandes o pequeñas situaciones que se nos presentan en nuestras vidas, tienen sentido.
En Números 26: 64 leemos " Y entre éstos ninguno hubo de los contados por Moisés y el sacerdote Aarón, quienes contaron a los hijos de Israel en el desierto de Sinaí. 65: Porque Jehová había dicho de ellos <Morirán en el desierto; (números 14: 26-35) y no quedó varón de ellos, sino Caleb hijo de Jefone, y Josué hijo de Num>.

¿Por qué tuvo que esperar Caleb para tomar la parte de la tierra, que le correspondía?
Por que Dios tenía que formar una nueva generación de entre aquellos niños que habían quedado.
Todos los adultos, que se rebelaron y, con incredulidad, desafiaron cada dádiva de Dios, recibieron lo que ellos mismos habían cosechado; pero sus niños, aquellos que no sabían diferenciar todavía su derecha de su izquierda fueron los que sobrevivieron a aquel tiempo. (Lucas 18: 16b " porque de tales es el reino de Dios")
Esa nueva generación estaría marcada por una larga espera, un largo camino hacia la tierra prometida. Estaría marcada por otro tiempo más, que debía pasar y llevarse, como se llevan las olas de las mareas sobre las playas, continuamente la suciedad de las arenas; así el tiempo, se llevaría a toda aquella generación incrédula y rebelde. Mientras tanto ellos crecerían. ¿Y cómo crecerían? Viendo las actitudes y reacciones de dos hombres de fe: Josué y Caleb.
¿Por qué Dios nos hace esperar? ¿Por qué Dios, demora o retarda tanto el cumplimiento de sus promesas sobre nuestras vidas?
Porque Dios no hace nada sin sentido.
 Porque mientras trata contigo, con tus actitudes, con tus reacciones ante las pruebas y situaciones que se viven en toda esa larga espera, te forma  pero, lo más maravilloso es que paralela y misteriosamente, sin que tu lo veas esta formando el carácter de tus hijos, de tus parientes, amigos, y todo el entorno de personas que, de lejos o de cerca, observan, graban, incorporan, toman o rechazan lo que Dios produce en ti, a través de la paciencia de la espera.
Caleb se presenta ante Josué porque había llegado el tiempo de repartir la tierra prometida entre los descendientes de las tribus de Israel(Josué 14: 10-11). Cuarenta y cinco años habían pasado, y la fe de Caleb lo mantuvo: vigoroso y fuerte, aunque ya tenía 85 años.
La Fe es el secreto de la juventud.
 La Fe, rejuvenece nuestra vidas como es rejuvenecida, el águila.
La Fe renueva, vigoriza, levanta, empuja y hace que alcancemos como fuimos alcanzados.
La Fe lidera, influye y forma: Carácter.
 "El carácter es la marca que tienen los que fueron engendrados, formados y liderados en La Espera de las Promesas de Dios." 
Miremos en Josué 15: 16 al 19, estos párrafos nos cuentan como Caleb despierta el espíritu de Fe para que lo usen aquellos que eran parte de esa Nueva Generación de Conquistadores y lanza un desafío versículo 16: "Y dijo Caleb <Al que atacare a Quiriat-sefer, y la tomare, yo le daré mi hija Acsa por mujer>"
Caleb lanza un desafío con una recompensa: su hija.
Caleb estaba haciendo lo mismo que Dios había hecho con ellos. Lo estaba practicando como le fue enseñado.
No hay desafíos en Dios que no traigan recompensas en nuestras vidas
Siempre que nos lancemos en pos de un nuevo desafío recibiremos una nueva y mejor recompensa.
 Pero, nos tenemos que lanzar.
Esa es la cuestión, a veces hay ciertos desafíos que no nos son atractivos, llamativos.
Un líder de Fe debe saber generar desafíos atractivos, con interesantes recompensas.
Caleb ofrece un atractivo y encantador: brazalete para el tobillo.
Esto significa el nombre Acsa. Esa era la encantadora recompensa para el vencedor, pero el vencedor debía ser del mismo espíritu de Caleb, para poder ser el esposo de su hija.
Caleb sabía que ya estaba viejo y mucho no le quedaría para cuidar de la herencia de Jehová, así que debía asegurar su descendencia, que fuese de su mismo espíritu. 
Quién aceptase el desafío de: atacar y tomar la tierra que le restaba conquistar, era el que junto a su hija preservarían: la descendencia y la tierra.
Otoniel, cuyo nombre significa: Dios es mi fuerza. Responde a este desafió, el fue atraído por la recompensa: la hija de Caleb, Acsa. Y Dios lo prospera y le da las fuerzas necesarias para vencer.
Muchas veces seremos movidos hacia el desafío por lo atractivo de la recompensa, pero lo importante es movernos en la fe y con fe. Muchas veces estamos en la espera por la recompensa, es eso lo que anhelamos y no nos damos cuenta que es la excusa de Dios para transformarlos en aquellos que cuidaremos y preservaremos la fe y las promesas del Dios Vivo.
En el vers 18: dice  que Otoniel persuade a su mujer que le pidiese a su Padre, tierras para labrar y que ella bajándose el asno viene hacia Caleb y le pide no las tierras para labrar sino  fuentes de aguas. ¡Qué generación formó Dios, con el espíritu de solo dos hombres: Caleb y Josué!
 Una generación de fe aguerrida y desafiante. Visionaria y sabia.
 Otoniel no era uno que viviría de lo conquistado por el suegro, el quería tierras, pero para trabajarlas. Y su hija Acsa como una mujer de Visión y sabiduría pide más conveniente y correctamente: las fuentes de  aguas.
Porque podemos tener la tierra, los recursos pero faltarnos la bendición de Dios: las aguas.
Podemos tener la fuerza de Otoniel pero faltarnos la sabiduría de Acsa.
Podemos tener la recompensa pero carecer de visión para saber como usarla para producir más en el Reino de los cielos.
Caleb, termina  en esta historia, dándole lo que le fue pedido por su hija, y más aún, por que le da las "fuentes de arriba y las de abajo".
 Porque el Padre se goza cuando sus hijos le piden, y les da mucho más abundantemente de lo que pidieron. El Padre se goza cuando ve: Fe, en sus hijos.
Quieres hacer feliz al Padre, púes entonces, acércate a Él, creyendo que existe, y que es galardonador de aquellos que le buscan con fe.
Por qué debemos esperar tantos años para alcanzar un promesa de Dios? Para dar a luz generación que afectarán a los que nos seguirán, generaciones que plasmaran su espíritu de fe, en otras mientras ellas también alcanzan sus promesas.
¡Cuán maravilloso e inescrutable es Dios en su sabiduría!
Seamos como Caleb dando a luz hijos como Acsa y Otoniel, para que nuestra descendencia posea: Fuerza, Visión y Sabiduría de Dios.
 La espera solo está formando en los tuyos el espíritu que se esta formando en ti. ¡No lo olvides!
Dios te bendiga. Pastora Sara Olguin
Derechos de Autor reservados.


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