sábado, 4 de enero de 2014

VENCIENDO LOS MARES DE LA VIDA



A veces nos creemos que las coronas se ganan como las gana el mundo, y eso es porque nuestros ojos tienen la imagen constantemente enfrente de los mismos; nos hacemos ideas erróneas de que es ser un buen soldado mirando las continuas batallas de la vida de un mundo que rechaza a Dios.
 Entonces podemos hasta sentirnos leales o fieles en las mismas cosas que siente y hace el mundo pero:

¿ Qué vale más: el tiempo en que caminas sobre tierra firme, o cuando haces tus pasos sobre las aguas? ¿Qué es lo que te traerá más victoria, seguridad y crecimiento: haber permanecido firme sobre las situaciones inciertas e inseguras o haber continuado, perseverado cuando todo estaba en su lugar?
¿Qué nos hace más vencedores haber tenido siempre caminos de tierra firme o aunque hayan sido mayores los mares bajo nuestro pies, haber llegado sin caernos en el agua? 



El tiempo de caminar sobre las aguas desarrolla nuestra dependencia de Dios a través de la fe.
Cuanto más mares, deberíamos tener una fe más férrea, y la fe se consolidada escuchándolo más a El. (romanos 10:17)
Caernos, hundirnos para volver a empezar no es el objetivo por lo cual Dios los permite.
Jesús vino a buscar, enviado por el Padre, lo que se había perdido, Él no quiere perdernos nuevamente pero es necesario que Él halle fe en la tierra cuando regrese.
Lucas 18:8 "cuando el Hijo del Hombre vuelva ¿hallará fe en la tierra?"
 Seguramente sí, pero no al nivel que deberíamos alcanzar para tal momento.
 Oremos que lleguemos a tener ese tipo de fe que Jesús desea encontrar sobre la tierra cuando el vuelva, aunque para ello debamos atravesar más mares que tierras firmes.

 ¡Se fiel hasta la muerte y yo te daré la corona de la Vida!

 Apocalipsis 2:10b.
 Dios te bendiga,  Sara Olguín
Ministerio Casa de Pan.

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