jueves, 13 de febrero de 2014

LA PALABRA PROFETICA: UN MOLDE PARA TU VIDA



La Palabra profética es el perímetro que rodea tu vida en Dios. El perímetro es la medida del contorno de una superficie.
Hay procesos en nuestras vidas que, así como un escultor en el mármol, nos van dando forma,  y nos ayudan a  dejar la nuestra y a tomar aquella, profetizada por Dios, dentro de la cual cabremos perfectamente, centímetro a centímetro de ese perímetro, que nos rodeó.
 Si no tenemos una Palabra profética, podríamos llegar a tener una deformación en nosotros, que no nos permitiría encajar perfectamente al modelo establecido.
 La palabra profética es  como el molde donde se vierte la masa, y que impide que tome otra forma a la que tiene que tener.
En Génesis 37,  Dios suelta su palabra en forma de un primer sueño sobre José, y quienes lo interpretan, irónicamente, son sus hermanos (versículo 8), porque ellos ya veían en José un señorío de Rey, de Gobierno.

 Ellos, cada día notaban que José, aunque hacia sus  mismos trabajos, aunque vivía en el mismo lugar y pertenecía a la misma familia,  tenía aptitudes diferentes, pensaba y hablaba diferente sobre las mismas situaciones cotidianas. Así que este sueño que es contado por José a sus hermanos, es para ellos primeramente, pues confirmaba lo que ellos ya habían visto en él.
Ellos habían visto que  José tenía maneras distintas de resolver los problemas, y esa discordancia continua, llevaba a José a contarle a Jacob, al Padre de la familia, sobre sus conducta.
 Génesis 37:2 dice "Esta es la historia de Jacob y su familia. Cuando José tenía diecisiete años, apacentaba el rebaño junto a sus hermanos, los hijos de Bilhá y de Zilpá, que eran concubinas de su padre. El joven José solía informar a su padre de la mala fama que tenían estos hermanos suyos"(Biblia de Estudio NVI).
 Ellos fueron los primeros que percibieron un carácter de supervisor, de regente y administrador en José, que los confundía y enojaba. Ellos lo rechazaban porque no se parecía a ellos y eso de ser diferente, los asustaba y acomplejaba sin saber porqué. Ellos lo atribuían humanamente al ser nacidos de diferentes vientres maternos, no podían atribuirlo a un destino, a un llamado especial de Dios.
 La Palabra profética venida sobre la vida de José en forma de sueño e interpretada por sus hermanos, sin darse cuenta de ello, solo confirmaba lo que ellos veían y temían,  que se transformase José, en quién gobernará sobre todos. Ingenuamente creyeron que podían abortar la palabra profética haciendo desaparecer primero por muerte y después, frustrado este intento, por desaparición a José.

Isaías 14:27 dice "Si lo ha determinado el Señor Todopoderoso, ¿ quién podrá impedirlo?" Esa es la manera de actuar de Satanás, tratando de matar, destruir  o alejar de su destino, a los que están guardados por la Palabra, para un propósito.
Luego por segunda vez viene la palabra profética en otro sueño. Y ahora es el Padre, Jacob quien siente la confirmación por el sueño de lo que él veía en José y la interpreta, manifestando con ello lo que había en su corazón;  lo triste es que siendo Jacob alguien que había sido revelado de Dios en sueños (génesis 28:10) a quien Dios, en el tiempo que sufría la explotación de su tío Labán,  le mostró lo que debía hacer con las ovejas (génesis 31:10-13) no interpretase también,  que esto no era para mal sino para bien de toda su familia, llevando a la misma a ayudar, al cumplimiento de la palabra profética sobre uno de sus hijos. 


La palabra profética se convierte en la cobertura, en la protección, en la provisión y en la ayuda que muchos no cuentan, a causa de la envidia que esta produce entre los hermanos.


La palabra profética no es un horóscopo, no es una adivinación, es la confirmación de lo que ya tu y los que te rodean,  saben de ti

Muchos lo admiten como una bendición para el Cuerpo de Cristo y colaboran en ello,  otros te tratan de matar antes de que alcances la estatura para el cumplimiento de ella.
 Muchos padres espirituales, llevan al resto de los de la casa, a ir comprendiendo tu destino profético, otros sienten temor de tener que pasar  de ser los principales a ser ayudantes (reverenciar yo y tu madre y tus hermanos ) del que fue llamado.
 De cualquier manera la Palabra profética cumplirá aquello por lo cual fue enviada.
Dios te bendiga.
Sara Olguín
Ministerio Casa de Pan
(Derechos reservados)

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