viernes, 13 de junio de 2014

¡VENID Y VED!




 1 Reyes 10: 4 " Cuando la reina de Sabá  vio toda la sabuduría de Salomón, y la casa que había edificado,
 5- asimismo la comida de su mesa, las habitaciones de sus oficiales, el estado y los vestidos de los que le servían, sus maestresalas, y sus holocaustos que ofrecía en la casa de Jehová, se quedó asombrada.
6- Y dijo al rey: Verdad es lo que oí en mi tierra de tus cosas y tu sabiduría; 
7- pero yo no lo creía, hasta que he venido y mis ojos han visto que ni aun se me dijo la mitad; es mayor tu sabiduría y bien, que la fama que yo había oído."

La reina de Sabá viene con todo su séquito con la intención de probar con preguntas difíciles al rey Salomón y se encuentra no solo con las respuestas a todo ello sino que es sorprendida por mucho más que ella no esperaba encontrar y ni siquiera sabía que existía, ese estilo de vida que llevaba el rey, que era mucho más que tener un reino prosperado. 
Porque se puede ser rico pero vivir miserablemente; se puede tener posibilidades económicas y financieras y privar a los empleados o trabajadores del  bienestar en todo lo que merece una persona para sentirse digna. 
Notemos que si bien la sabiduría impactó su corazón, sus ojos fueron impactados  aún más,  por cómo esa sabiduría era practicada, plasmada, o materializada en obras. Ella vio como ninguno era negado en lo que respecta: alimentación, viviendas, vestidos y especialmente la presencia de un Dios al cual se le adoraba presentándole holocaustos, es decir que todo su reino tenía todo pero tenía lo que su propio reino y el de otros carecía: un Dios Viviente, gobernando, siendo adorado, obedecido, honrado y viviendo entre ellos. ¡Gloria a Dios! 
El hombre se creó dioses, con templesillos  apartados y lejos, para que no interfirieran en sus vidas cotidianas; que les dejara hacer y actuar, según sus propios pareceres; pero este rey que, gobernaba sin otra cosa que con su sabiduría, sin otro poder que la práctica de la misma, vivía en continúa adoración a su Dios, a quién además le había hecho una casa fabulosa.
 Ella quedó asombrada y entusiasmada, porque entendió al ver esto de donde procedía la fuente de su sabiduría al exclamar :

 "Jehová tu Dios sea bendito, que se agradó de ti para ponerte en el trono de Israel, porque Jehová ha amado siempre a Israel, y te ha puesto por rey, para que hagas derecho y justicia" (1 Reyes 10:9)

¡Qué tremendo! La reina de Sabá viene y ve a Dios, a través de la sabiduría que Salomón,  no solo disertaba sino que ponía en práctica en su propia vida, en su propia casa, entre todos los gobernados.
¿Qué nos enseña este relato? De que manera pueden, aquellos que oyen de nuestro cambio de vida, venir y ver a Dios   en nuestras casas.  Viéndonos practicar el derecho y la justicia de Dios.
  Santiago  1:22 " Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos"

Recuerdo cuando antes de que Dios nos permitiera entrar en Italia, nuestra posición económica era holgada y por esto podía tener quién me ayudara en mis tareas domésticas, entonces recuerdo bien cuando el Espíritu Santo me enseñaba a no retener el pago del día y de no pagar ni más ni menos, sino lo justo, pero dándome libertad para practicar la misericordia.  No valía ninguna excusa para no hacerlo, las cuales, siempre encontramos, para retener más de lo que es justo, sea en lo personal, en lo ministerial, en lo empresarial o en cualquier otra área dónde debamos obrar con sabiduría de Dios. 
Dicha sabiduría por lo que me hace entender la palabra no es el mero hablar, exponer con solemnidad, o espectacular revelación sino que es verdadera sabiduría cuando:

" mostramos por la buena conducta nuestras obras con sabia mansedumbre" (Santiago 2:13)

Hoy se anuncia abiertamente "sabiduría" en los medios de comunicación, en los libros, en las universidades, en las familias, en toda la sociedad. ¿Quíen no deja de alegar que "sabe" y que puede "aconsejar"? Aún los padres son corregidos por sus hijos pequeños; ellos saben más y los hacen callar. Las ovejas saben más que los pastores, los alumnos que los profesores y así en todo ámbito, pero la verdadera sabiduría, es la que desciende de lo alto, la cual no escatima nuestro Padre y Dios para dársela, y abundantemente,  a aquellos que se la pidan 

 "Y si alguno de vosotros (sus hijos) tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada) (Santiago 1:5)

La sabiduria que  no desciende de lo alto,  es terrenal, animal y diabólica. Esa es la sabiduría de este siglo, de este mundo. La misma genera obras perversas, llenas de celos y contención, en ellas se manifiesta la perturbación del espíritu de quien las realizó. Esa sabiduría produce tanto como la sabiduría de lo alto: obras. 
Pero esas obras son de jactancia, llevan a mentir, a disfrazar con la mentira la verdad de Dios, producen amargura y celos en el corazón de quienes andan y obran a través de ella (Santiago 3: 15-26)
Nuestro Padre no quiere que tengamos esa sabiduría diabólica, Él es bueno y está dispuesto a darnos siempre más sabiduría de lo alto, cuanto más le pidamos; su sabiduría es primeramente pura (no esta contaminada con celos ) después pacífica (sin contención) amable (sin jactancia), benigna (sin mentiras) llena de misericordia (sin perversión) y de buenos frutos. (santiago 3:17

 "Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta" Deuteronomio 4:6

Así vemos que fue lo que la reina de Sabá exclamó, cuando vio a este Hijo de Dios, Salomón exponer con obras puras, benignas, de misericordia, y justicia no solo en su reino sino en la intimidad de su casa. Sí, esto es muy importante, porque la "intimidad de nuestros hogares" reflejarán si verdaderamente se trata de un pueblo sabio y entendido.

Fijémonos en Proverbios 14: 1 dice " la mujer sabia edifica su casa (hogar, intimidad, descendencia) pero la necia con sus manos  (obras perversas, celos amargos, contención) la derriba. 
¡Cuántas familias destruidas por este tipo de obras que dividen, dispersan, castigan, el seno de la intimidad familiar!

Salomón no sabiendo nada sobre Gobierno y Reino, no buscó en el sistema las estrategias, no inquirió como hizo tal o cual rey de la nación vecina, sino que buscó el rostro de su Dios y le pidió que lo capacitara para hacer algo que nunca había hecho hasta ese momento: Gobernar al pueblo de Dios.
Salomón no se puso a analizar para imitar cómo lo había hecho su padre ,el rey David ni trató de hacerlo a su manera sino que fue a "Gabaón y sacrificó allí, mil holocaustos sobre aquel altar "( 1 reyes 6: 4)
Esto me habla de que buscó a Dios pero no un ratito,  o por algunas horas, ¡no! "mil holocaustos", me hablan de días. El se humilló buscando el rostro de Dios, su dirección, su consejo, su sabiduría durante días, hasta que, Jehová se le apareció en sueños diciéndole: Pide lo que quieras que yo te dé. Y él pidió a Dios: Sabiduría. ¡Aleluya!
¿No se nos enloquece el corazón ante esto? ¿No nos laten las sienes de agitación por las ganas de ir, nosotros también a buscar la sabiduría del Gran Rey? Busquemos la sabiduría de lo alto para cada comienzo.
. Puede ser que hoy inicies una vida matrimonial, únete a tu cónyuge y pedidle a Dios su sabiduría sobre vuestro pacto;
. puede ser que hayas iniciado tu universidad ve hacia Él y pídele lo que no encontrarás en las cátedras. 
 .¿Has comenzado una empresa ? No te tardes en clamar por sabiduría. 

Levanta un altar por cada cosa nueva que estés iniciando, ofrecele tus holocaustos de adoración,  y no dudes de que Él lo está recibiendo y espera, porque vendrá y te enviará su sabiduría.

En San Juan 1:38 -dice "Y volviéndose Jesús, y viendo que le seguían, les dijo: ¿Qué buscáis? Ellos le dijeron: Rabí ( que traducido es, Maestro), ¿dónde moras? 39- Les dijo: Venid y ved. Fueron, y vieron donde moraba, y se quedaron con él aquel día; porque era como la hora décima."
¿Podemos invitar a los que buscan a Jesús a nuestras casas? ¿Pueden ser invitados y ver cómo vivimos?
Dice que cuando "Fueron y vieron, se quedaron" ¡Wow! ¿Qué vieron? ¿El orden, la limpieza, el estándar de vida? ¿O vieron la presencia de Dios?

Tengamos un hogar hospedador, no perfecto, pero sí donde el Espíritu de Dios, generoso, pacífico, y su justicia se manifiesten en toda nuestra manera de vivir. Esto dará por resultado congregaciones, iglesias llenas de la Presencia de Dios.
Esmerémosno en que su presencia esté en nuestras casas, y nos asombrará ver  como todos los que vienen a visitarnos, no pueden dejar de decir: -Ahora,  vinimos y vimos que ¡Dios está con ustedes! 
Dios te bendiga. Pastora Sara Gámez
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