martes, 17 de febrero de 2015

LA CONFIANZA DEL PRINCIPIO




La confianza.

¿Cuáles son los valores que la forman, y que no deben faltar?

Una apertura del entendimiento, por parte de la amada Palabra de Dios, mostrándonos las causas de tantas relaciones frustradas, fracasadas, troncadas, y en especial la más importante del ser humano: Su relación con Dios.


¿Por qué perdemos tan rápidamente la confianza del inicio?


 En toda relación, necesitamos mantener la confianza, puesta desde el principio de la misma.

La confianza del principio, es lo primero que entregamos de nosotros mismos; y es lo primero que perdemos cuando fallamos o nos fallan en ella.
La confianza está formada por dos virtudes o valores imprescindibles.
Si falta alguno de ellos, ésta cojea y esa relación puede terminar troncada.


1 Samuel 13:13
" Entonces Samuel dijo a Saúl: -locamente has hecho; no guardaste el mandamiento del Señor tu Dios, que él te había mandado; porque ahora el Señor hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre"

Cuando el pueblo de Dios rechazó al Profeta de Dios, Samuel, pidió un rey como tenían las otras naciones, y fue así que Saúl fue ungido por Samuel como rey; cuando hizo esto el profeta, le declaró todas las cosas que le sucederían: las mediatas e inmediatas, pero importantes a tener en cuenta por él. Así que llegado el tiempo, y encontrándose Saúl con su ejército después de haber vencido a los filisteos, debía por mandamiento de Dios,  esperar por siete días a que él mismo viniera, y ofreciera como sacerdote de Dios, el holocausto. Al pasar los días, y viendo que ese gran ejército formado por el pueblo de Dios, se desmembraba, llenándose de temor y yéndose a esconder en cuevas, y pozos, Saúl se desespera y transgrede el mandamiento, ofreciendo el holocausto y adelantándose a la llegada de Samuel.
 Este fue una loca manera de actuar, descrita por el profeta.
 ¿Por qué loca?  Por que, siendo rey ofició como sacerdote, tomando el lugar que no le correspondía, y porque cuando nos dejamos llevar por la presión de las situaciones o circunstancias, cuando lo que vemos nos influye más de lo que tenemos dado por Dios, como mandato a seguir, corremos el riesgo de caer en la: deslealtad.
 Deslealtad es no respetar lo acordado, no cumplir con la ley.
 Saúl, por temor al hombre y a las circunstancias actúo con deslealtad y falta de reverencia, para con Dios; al no esperar y tomar el oficio de sacerdote ofreciendo el holocausto.
Su confianza no estaba en Dios sino en la fuerza de su ejército.

Dios permanece invariable, inmutable, no cambia: es leal y fiel a su palabra.

Hebreos 3:14 " Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio"

De eso se trata la confianza, de que permanezcamos en él, a pesar de que todo alrededor se conmueva, se derrumbe.

Para esto necesitamos incorporar y desarrollar: la lealtad y también la fidelidad.
Muchas veces tomamos como que son sinónimos, pero son diferentes aunque juntas forman, y sostienen la confianza.

Malaquías 2: 14 " Más diréis ¿Por qué? porque Jehová a atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto.

Compañera: habla de una relación amor, afectiva, allí la palabra es: fidelidad; pero cuando dice la mujer de tu pacto, pacto refiere más a ley, legalidad, aquí es más exacta la palabra, lealtad.

En el capítulo 2 de Malaquías, Dios viene reprendiendo a Israel por su infidelidad, y  la deslealtad; la falta de compromiso con su ley, por parte de sus sacerdotes. Aun, el pueblo había faltado al compromiso de amor y moral (pacto) con sus mujeres.

La lealtad tiene que ver con acuerdo, respeto al cumplimiento de la ley, a lo establecido.
 La persona leal cumple lo acordado; más allá de cualquier eventualidad: permanece leal.
La fidelidad tiene que ver con la fe, la confianza en el otro, y el compromiso de amor, aún aunque la otra persona falle, se equivoque, o no sea tan fiel.
 Es decir: Yo soy fiel porque yo lo soy, y no depende de como sea la otra persona.
 Dios es fiel, aunque nosotros seamos infieles con él. Esta es una virtud que viene de la naturaleza de Dios, Dios es fiel y es leal.
Ahora, hay relaciones en las cuales hay fidelidad pero no lealtad. Esposos que se son fieles (sentimiento) pero no son leales, no caminan en acuerdo, o acostumbran a romper sus acuerdos, no mantienen sus promesas.
Amos 3:3 " No podrán andar dos juntos sino están de acuerdo"
  • ¿Por qué se rompen nuestras relaciones? Porque tal vez eran relaciones afectivas, pero no llevaban acuerdo, carecían de lealtad.
  • ¿Por qué no salgo adelante en mi matrimonio, en mi familia, en mi empresa? Revisemos estos dos valores necesarios: Fidelidad y lealtad; éstos van juntos y ellos forman la : Confianza del principio.


Un compromiso sólido está basado en la fidelidad y en la lealtad


Las ratas abandonan el barco cuando se hunde, pero al capitán se le adiestra, se le prepara y adoctrina para quedarse en el mismo, es decir se le inculca en su conciencia la Lealtad. 

No se debe quedar en el barco por amor a alguien en especial, o por un compromiso de amor, aunque pudiera tenerlo, sino por  un deber moral, por lo que debe permanecer en el.
Hace unos años en Europa sucedió una gran tragedia, un barco crucero se hundió; las muertes compungieron a todo el mundo, pero la actitud del capitán de aquel navío indignó grandemente y más, a causa de su actitud desleal, amoral, al abandonar Él primero, el barco, y dejar a todo el pasaje a su suerte.

Su actitud fue como el de ese animalito, que carece de razón.

En vez hace poco hubo otra tragedia con un navío, muy parecido al primero, pero, la diferencia fue la actitud leal con que se movió su capitán griego, quien no abandonó el barco hasta que fue socorrido todo el pasaje, hubieron pocas pérdidas de vida, pero esa actitud, ese compromiso leal con su responsabilidad moral, asomaba fuertemente en medio de todo el dolor humano.
Este capitán demostró tener un valor, una estima por la lealtad. Aquel otro capitán pudo haber salvado su vida, pero de nada le vale, ya que el mundo lo conocerá como una persona desleal. ¿Y quién querría tenerlo entre los suyos, o confiarle sus empresas?.
 Esa es la ley moral, la lealtad, las ratas carecen de ese valor moral.


La fidelidad en una relación la fortalece, pero si no hay lealtad, no prospera.


Para que lo que construimos dure, nos debemos asegurar que estas dos virtudes no nos falten.
"La confianza del principio" es la que debe acompañarnos en todo el viaje: sea en la fe, en el matrimonio, en todo aquello por lo cual hayamos dado nuestra palabra.
Cuando se pierde la "confianza del principio" familias enteras, son desmembradas, los hijos huyen, el  padre se aísla, y la madre sucumbe.
Las crisis, las tragedias, los cambios internos, los problemas externos, llevan a manifestar cuales son nuestros valores, cual es el grado de nuestra confianza, o si la confianza que nos teníamos se  ha perdido.
Debemos trabajar las virtudes de lealtad y fidelidad.



salmo 15:4 "en cuyos ojos el perverso es menospreciado, pero honra a los que temen al SEÑOR; el que aun jurando en perjuicio propio, no cambia;"
 Debemos permanecer, ¿dónde? En la confianza del principio, ese es el piso para edificar.
Toda realción debe ser edificada en la confianza. Nuestra relación con Dios inicia en la Confianza. Esa es la "Confianza del principio"
Debemos cuidarla, mucho. Así como debemos cuidarla en nuestra pareja, y en el resto de las relaciones. Para eso debemos cultivarlas en nosotros, pero como muchos de nosotros no hemos tenido ejemplos, ni tutores que nos la hayan cultivado, Dios en este tiempo está trabajando con nosotros para que la desarrollemos y apreciemos, porque son requisitos divinos.

La tendencia del corazón desleal, es el cambiar lo que dijo, desdecirse de lo pactado, arrugarse. La excusa: -derecho a ser feliz. -Me estaba haciendo mal a mí.-No lo aguantaba más.
Te quiero decir que esas son filosofias egoístas, humanistas, hedonistas que tiene el mundo, contrarias a la doctrina de la fe.
¿Cómo se hace para  mantener lo que Dios me dío en medio de tanta perversidad, confusión, crisis, problemas? 
Reteniendo en tu corazón la: CONFIANZA DEL PRINCIPIO, por FIDELIDAD (amor a Dios) amaré a mi prójimo y por LEALTAD ( amor a su ley) no trasgredire su ley.
  •          Soportandoos unos a otros, (colosences   3:13 Soportaos unos a otros y perdonaos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.)
  •           amandoos en las buenas y en las malas (Gálatas 6:2 "Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo")
  •          creyendo aunque no veas salir el sol por muchos días (hechos 27:20 " y no apareciendo ni sol ni estrellas por muchos días, y acosados por una tempestad no pequeña, ya habíamos perdido toda esperanza de salvarnos" 

¿Cómo puedo retener mi confianza del principio?

HEBREOS 3: 1 - CONSIDEREMOS A JESUS.- EL CUAL ES FIEL, nunca dejó de serlo, sobre toda su casa, la cual somos nosotros.
 No sueltes la confianza en El, no te la dejes robar, no la pierdas, determina que serás este año: fiel y leal primeramente a Dios, a tu casa, a tu familia, a tu Casa espiritual, a tus pastores. Y Dios andará contigo y verás Hechos FORMIDABLES, Porque Dios podrá contar contigo para ellos.
Dios te bendiga.
Pastora Sara Olguín

2 comentarios:

  1. Heeermooso...

    Tu eres digno de mis cánticos de amor...
    Eres digno digno de lealtad y fidelidad a ti como nunca jamás, para siempre, por siempre...

    Pastora Sara gracias por el Pan que a impactado mi entendimiento y tocado mi corazón...

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    1. Lástima que no he conocido tu nombre, pero en ti están representado tantos otros que necesitaban ser alentados, animados e inspirados en la Confianza, que Dios nos da abundantemente para que la tomemos y cultivemos, Fidelidad y lealtad, con él, nuestro prójimo y con nosotros mismos. Bendiciones querido Anónimo.

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