lunes, 30 de marzo de 2015

SED UNA ZARZA ARDIENDO!

Éxodo 3: 1 al 4 “Sed una Zarza ardiendo”
Versículo 1-Dios vio a Moisés apacentando las ovejas de otro. Había llegado el tiempo del llamamiento de Moisés, por Dios.
 Dios lo encontró yendo por el camino del desierto, y llegando hasta Horeb, monte de Dios.
 Este es el monte del llamamiento, primero fue con él.
 En este caso Dios vio que Moisés iba hacia el camino del desierto al Monte, donde él lo estaba esperando para llamarlo, para que después Moisés, lo hiciera así como a esas ovejas, con  todo su pueblo, hasta el Monte del llamamiento. 
 Dios llama primero a Uno, un hombre, una mujer, para después llamar a toda una familia, a toda una ciudad, a todo un pueblo.
Ese es el camino que has hecho tú, que hice yo, del Desierto al Monte del Llamamiento.
Todos son llamados, pues todos venimos caminando por el Desierto (mundo) para llegar al Monte, Dios busca hombres, mujeres que ayuden a otros a llegar al Monte del llamamiento. Ésos son los reconciliadores, los que tienen el ministerio de la reconciliación.
2 Corintios 5:20 “Por tanto, somos embajadores de Cristo, como si Dios rogara por medio de nosotros; en nombre de Cristo os rogamos: ¡Reconciliáos con Dios!”
Estos son los embajadores. Y a quien va en nombre de otro, no le puede faltar nada. Son provistos por su gobierno, por su rey.
Estos embajadores son:
 Los que acercan a los hombres al monte, los que los llevan para que, escuchando el llamado de Dios, ellos tomen su decisión.
-Dice que en el Monte de Sinaí, les  habló, les dio su Ley, les invitó a entrar en su Pacto.


  •  Hoy el Monte de Dios, es la Iglesia, allí aquellos que vienen del desierto traídos por ti, escuchan el llamado a salir fuera, a pertenecer a esa Asamblea de congregados que han salido del mundo, y son apartados por el Nuevo Pacto y la sangre del cordero para Dios.¡Aleluya!
-Dios, primero dejó que Moisés conociera el camino llevando las ovejas de otro, su suegro, para que después llevara a sus ovejas.


  •  Te preguntas porque tuviste que pasar por el camino del desierto, del dolor, de las pérdidas, del sufrimiento, del rechazo, del pecado, para llegar al Monte de Horeb, para que conociendo el camino, pudieras,  y quisieras como embajador de Cristo, como testigo de Jesús, llevar a otros hacia ese Monte.
En el Monte del llamamiento: Beberás agua para calmar tu sed, porque él es la Peña de Horeb Éxodo 17:6
Allí oirás su voz. Éxodo 34
Allí renovarás tus fuerzas, como Elías  1 Reyes 19:8
Versículo 2-¿Y cómo lo llamó? Se le apareció. ¿ De qué manera? En una Zarza.
Un insignificante arbusto, que no le llama la atención a nadie, porque allí abundan y son todos iguales. Pero Dios se puso en medio de esa zarza, y la zarza ardió.


  •  Si el fuego del Espíritu Santo no está en medio de tu corazón, no arderás. Y si no ardes no dejarás de ser una zarza más, insignificante, en medio de tantas otras iguales a ti.
 El fuego del Espíritu Santo viene para hacer sobresalir. No por tus méritos, no por tus logros sino por su poder.
 Hechos 1: 8 “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”
 Lucas 24: 48 “Y vosotros sois testigos de estas cosas”


  • Fue ese fuego que no se extinguía en la zarza, lo que llamó la atención a Moisés, no la zarza, sino el fuego.
Un fuego, que no se apagará aunque pases pruebas, aunque estés en lucha, aunque te persigan, aunque te dejen solo, no se apagará, solo tú puedes apagarlo ¡No apaguéis ni entristezcáis al Espíritu de Dios! Efesios 4:30 / 1 Tesalonicenses 5:19



  • Mira la Zarza es un arbusto inútil, no sirve ni para hacer fuego, pero fíjate que el poder de Dios la transformó, dice que el fuego no la ¡consumía!
Muchos le tienen miedo a Dios, de ser consumidos por El. OH Dios pide demasiado. -¡Yo pedí ayuda por algo, y ahora tengo que dar más de mí!, ¡de mí tiempo, de mí vida!. ¡Me va a consumir! Qué tremendo, el cigarrillo que te pide más y más no nos consumía, el alcohol no nos consumía, el juego no nos consumía, la discordia no nos consumía, pero Dios sí, ah Dios tiene que entender que no le podemos dar todo, porque nos quedamos sin nada para nosotros. Y deciden ser una Zarza más, igual a otras zarzas, sin fuego, sin nada que atraiga la atención hacia Dios por ellos.

La fábula de los árboles: Los árboles buscaron entre ellos uno que quiera ser su rey.
Jueces 9:7 al 15 “Cuando se lo informaron a Jotam, fue y se paró en la cumbre del monte Gerizim, y alzando su voz, clamó y les dijo: Escuchadme, habitantes de Siquem, para que os oiga Dios. 8Una vez los árboles fueron a ungir un rey sobre ellos, y dijeron al olivo: ``Reina sobre nosotros. 9Mas el olivo les respondió: ``¿He de dejar mi aceite con el cual se honra a Dios y a los hombres, para ir a ondear sobre los árboles?...”
Versículo 15-Ninguno aceptó, más que la zarza, la menos indicada, la que menos frutos daba, quiso ser rey sobre todos los árboles, quiso darles abrigo y sombra (Dios es el único que da abrigo y sombra, Salmo 91) y a aquellos que no la aceptaran, los devoraría con su  fuego. ¡Esto es lo que somos sin el fuego de Dios! Tratamos de imponer ideas que se nos ocurren en el Reino de Dios, tratamos de llamar la atención de otros sobre nosotros, pero no con el fuego de Dios, no con el Espíritu Santo dentro del corazón sino con fuego de la carne, que mata y devora;  que destruye y consume sin dejar vida.
Lo inútil del mundo, lo que era sin un propósito llamó Dios.  La zarza en esta fábula era el único árbol sin propósito y sin un fruto para algo, pero no obstante eso, Dios la utilizó con su fuego ardiente, y la transformó en algo especial, al punto de llamar la atención de Moisés. Solo Dios puede darte el sentido y el propósito en tu vida, y solo su fuego hace que tu vida sea de atracción a los que te rodean.
1 Corintios 1: 26 -“Pues considerad, hermanos, vuestro llamamiento; no hubo muchos sabios conforme a la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; 27-sino que Dios ha escogido lo necio del mundo, para avergonzar a los sabios; y Dios ha escogido lo débil del mundo, para avergonzar a lo que es fuerte; 28-y lo vil y despreciado del mundo ha escogido Dios; lo que no es, para anular lo que es;…”

Conclusiones:
  • Dios conoce tus limitaciones, y no cuenta con ellas, sino con su poder en ti.
  • El más inútil en las manos de Dios y con la pasión del Fuego de Dios se convierte en la Zarza que detiene a los que van del desierto al Monte.
  • Es necesario que hayas visto la Zarza ardiendo. Pues después comprenderás que no era la zarza sino el fuego de Dios en ella, la que te llevó hasta el Monte.
  • Es necesario que recibas el fuego de Dios en medio tu corazón, de tu vida, para que impactes a otros, que van del desierto al Monte.
  • Es necesario que sepas que sin ese fuego no eres más que una insignificante zarza, igual a todas las otras, pero que fuiste transformada en una Curiosidad de Dios para llevar a los que se detengan a mirarte, al fuego de Dios.
  • Es necesario que arda en ti el fuego, y que no lo apagues.
  • Es necesario que comprendas que no puedes ser el Rey sino el embajador, quien reconcilia a los que van del desierto al Monte, con Dios.
Dios te bendiga. Pastora Sara Olguín



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