miércoles, 15 de noviembre de 2017

PODEROSA VISIÓN DEL PADRE



Cuando el hombre mira las cosas en base a su ojo se reduce a sí mismo”
Número 13: 27-Y le contaron a Moisés, y le dijeron: Fuimos a la tierra adonde nos enviaste; ciertamente mana leche y miel, y este es el fruto de ella. 28-Sólo que es fuerte el pueblo que habita en la tierra, y las ciudades, fortificadas y muy grandes; y además vimos allí a los descendientes de Anac.…
Una historia conocida por nosotros, ellos habían llegado al día en el cual Dios les habría hecho entrar en la tierra prometida. Por eso Moisés había permitido que fueran 12 exploradores, a fin que estos vieran la tierra y verificasen los frutos que Dios había descripto cuarenta años atrás.
El resumen de los doce había confirmado cuanto era buena aquella tierra; la leche y la miel que corría en ella así como los grandes frutos que había, pero 10 de ellos habían agregado a las cosas vistas por sus ojos y no dichas por Dios, no mencionadas. Ellos como habíamos dicho habían puesto sus ojos en los gigantes, en la ciudad fortificada y en su fuerte pueblo.
  • Ellos, los exploradores, habían visto la verdad de aquello que había sido dicho por Dios.
  • Ellos, habían agregado a lo que Dios le recomendó, lo que ellos vieron.
  • Ellos, se permitieron levantar su juicio a la par del de Dios: “Tu has visto esto, pero también nosotros hemos visto esto otro, y esto no es bueno para nosotros.
Por cuarenta años habían caminado junto a Dios, en todo aquel desierto donde no había nada fuera de ellos y Dios. Dios y ellos, pero no habían aprendido a conocerlo.
1 corintios 1:10 “Os ruego, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos os pongáis de acuerdo, y que no haya divisiones entre vosotros, sino que estéis enteramente unidos en un mismo sentir y en un mismo parecer.”
Esto es todavía, el deseo de Dios entre él y nosotros, y entre nosotros como Cuerpo de Cristo.
En nuestra peregrinación en el mundo andamos juntos a Él, cada día, siempre, pero ¿cuál es el resultado? ¿Podemos pensar como Él piensa?
¿Podemos hablar como Él habla? ¿Queremos las mismas cosas que él quiere?
Ellos, teniendo recorrido cuarenta años juntos a Dios, lamentablemente habían conservado y mantenido su propio juicio (su propia manera de pensar) de ver y de querer, poniéndolas a la par de aquello de Dios.
En el vers 28, ellos dicen “aquello que habían visto aparte de lo que Dios había dicho”, un pueblo fuerte, una ciudad muy fortificada y gigantes…” ¡Como si Dios no lo hubiese sabido, visto o escondido a ellos, tal situación!
¿Cuál fue la consecuencia? Lo veremos más adelante.
  • Ellos no siendo uno en Dios, no lograron Ver aquello que Él le describía con su palabra, para que ellos lo creyeran primero de verlo.
  • ¿De esto trata la fe, verdad? Entonces de donde viene la fe, de escuchar la Palabra de Dios, si nosotros no escuchamos las promesas de Dios, no tendremos fe para verlas primero que se cumplan.
Por eso, el Señor como veremos en éxodo, cada día les hablaba a sus corazones de la tierra que él les habría de dar: cómo era esa tierra, cómo eran sus frutos, las casas, ect, pero ellos no lograron verlos por la fe.
Pero ahora vayamos un poco atrás para que puedan entender aquellos que no conocen toda la historia a fin de que se entienda que estaba haciendo Dios con este su pueblo, porqué los sacaba de una tierra y los llevaba a otra, siendo que ésta era ya ocupada.
Éxodo 3: 7-8 “Y el SEÑOR dijo: Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he escuchado su clamor a causa de sus capataces, pues estoy consciente de sus sufrimientos. 8Y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y para sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel, al lugar de los cananeos, de los hititas, de los amorreos, de los ferezeos, de los heveos y de los jebuseos.…”
Estos dos versículos están relacionados con Números 13: 27 – 28 y nos hacen saber cómo había sido eso. No habían estado los hebreos a meterse en la tierra de los Cananeos pero fue la voluntad de Dios darles esa tierra a ellos.
Dios los conocía y sabía de sus sufrimientos.
Miremos como se expresa Dios: “ He visto ciertamente, la aflicción de mi pueblo” Dios pensaba esto de ellos: que eran suyos; entonces ¿Por qué ellos vivían en una esclavitud tan grande?
Creo entender que también aunque ellos eran suyos, no sacrificaban a Él, no oraban, no lo alababan, no lo adoraban, ni muchos menos lo invocaban como su Dios. Digo esto porque cuando Hay adoración, cuando invocamos a Dios no nos falta nada, antes que nuestra palabra salga de nuestra boca Dios ya nos ha escuchado.
En el vers 7 “ he oído su grito a motivo de sus opresores, porque conozco sus sufrimientos” pero aún así ellos no invocaban, ¡No!
Dios no soportaba más sus sufrimientos pero no podía intervenir en contra de su voluntad, si ellos no lo llamaban por su propia voluntad.
Pero había esperado más de 400 años antes que lo invocarán como su Dios, a motivo de esto desciende a liberarlos, a quitarlos de esa tierra de sufrimiento y hacerlos salir a un país mejor donde había leche y miel, quiere decir comida, la ternura de su cuidado, la miel: su fortaleza, protección, dulzura.
  • Dios interviene cuando el hombre se lo permite o cuando no soporta más la maldad. Cuando lo hace se ocupa de cambiar totalmente la vida del hombre como también las situaciones malvadas.
Por eso dice “ Los haré salir de esa tierra, a una tierra buena y espaciosa”
Eran dos tierras donde la injusticia se manifestaba: Egipto donde también estaba su pueblo esclavos, y Canaan, donde corría leche y miel.
Deuteronomio 9:5 “No es por tu justicia ni por la rectitud de tu corazón que vas a poseer su tierra, sino que por la maldad de estas naciones el SEÑOR tu Dios las expulsa de delante de ti, para confirmar el pacto que el SEÑOR juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob.
6-Comprende, pues, que no es por tu justicia que el SEÑOR tu Dios te da esta buena tierra para poseerla, pues eres un pueblo de dura cerviz.
Ahora vemos:
  • Ellos eran de cuello duro pero eran suyos, descendientes de los padres a los cuales Dios, les había dado una promesa.
  • Dios no dice que la tierra de Egipto fuera buena.
  • Sin embargo dice que aquella otra tierra era buena.
  • Dice que la maldad de aquella nación era grande, y no quedaría en aquella tierra.
  • También los egipcios eran malos.
Pero Dios debía cumplir una promesa: Bendecir a su pueblo.
Transformar su mentalidad en el desierto, su manera de pensar y de actuar.
Y también salvar aquella tierra buena, ocupándola con los suyos, aquellos que deberían establecer allí: Las leyes de su reino
  • Por qué? Porque cuando algo se pervierte, sea material o espiritualmente, Dios busca entre los suyos quién puede poner en el lugar de los otros.
Veamos lo que sucedió con Saúl y David, con Vasti y Ester, etc. Si llevas en tu corazón las leyes de su reino, los ojos de Dios serán sobre ti! él cuenta contigo para darte aquello que está siendo despreciado, arruinado o pervertido.
Volviendo a Números 13: 27 y 28
  • Es así que ellos llegaron allá, verificando la existencia de cada promesa hecha por Dios, y con sus frutos en sus manos.
  • Dios les había hablado de esa tierra y mientras los llevaba allá, quería que ellos soñaran con ella, que fuera vista y tocada antes de llegar por su fe.
  • Dios no sabía por casualidad quienes eran los habitantes de aquella tierra, y la injusticia con la cual ellos juzgaban.
  • Dios les estaba preparando internamente, cambiando las leyes de Egipto (sistema del mundo) por las leyes de su reino, por ejemplo: tu pides un bello auto al Señor, y Dios te lo quiere dar, pero antes tu debes conocer las leyes de tránsito, y aprender a manejar; dártelo antes significaría poner en riesgo tu vida y la de los otros.
  • Él estaba transformando sus mentes conforme a sus leyes, a fin que conquistando el lugar lo cuidasen, porque la tierra era buena y quienes estaban allí la estaban arruinando.
Romanos 8: 19 “ En efecto el deseo intenso de la creación espera con ansiedad la manifestación de los hijos de Dios”
Porqué Dios no les había hablado de los gigantes?
  • Dios no les había hablado de los gigantes porque de ellos se habría encargado él mismo. Pero ellos viéndoles, habían hablado de ellos y no de la tierra, de los frutos, de la fidelidad de Dios, su mirada se habría fijado sobre aquello. Así somos en todo, muchos de nosotros, miramos la culpa en vez de ver el perdón y vemos los pecados en vez de ver al pecador, etc.
  • Dios no ve los obstáculos, Dios ve la Meta.
  • Ellos debían aprender de su Padre a ver como él veía.
El Señor los había dejado entrar a causa del pacto con sus padres, y les dice: “ Miren que allí hay leche y miel y grandes frutos, casas que ustedes no han edificado, esta es una buena tierra, espaciosa para ustedes!
  • Pero ellos entrando y teniendo sus frutos solo vieron lo negativo, lo imposible. También esto sucede en nuestras vidas, y eso es falta de fe.
  • Por fe se obtienen las cosas que no son aquí, y que están allá, Yo entro y me las traigo, de un lugar al otro.
Cuando el hombre no quiere ver como Dios ve, pierde cuarenta años (un tiempo) pierde el proceso de la transformación de su visión a la Poderosa Visión del PADRE.
Debemos alinear nuestra visión a la par de la de Dios.
Ellos vieron: Hombres de altura enorme y ciudades fortificadas, y se vieron así mismos como Langostas.
  • Cuando el hombre mira las cosas en base a su visión se disminuye a sí mismo! ¿Porque? Porque la VISION viene dada por la capacidad interna.
  • Tu capacidad interna, tu fuerza interior te hace ver diferente: Cuando estás deprimido tú te ves como una langosta, entonces todo te parece imposible y te devora.
  • Cuando tú te ves como un León, entonces lo puedes todo y tú te devoras todo.
Que sucede entonces con los que están a cargo tuyo, ¿pueden seguirte?
Si ves conforme a la Visión de Dios, sí!
Por eso dice el Señor: Maldito aquel que confía en el hombre, porque el hombre sin Dios, no ve en su infinita y sobrenatural visión.
No podemos asumir nuestro juicio en lugar del de Dios.
No podemos dejar de mirar a El, porque nuestras fuerzas vienen de su capacidad y no de nuestro interior.
Quien mira a Él refleja su luz.
Quien mira al hombre queda en la oscuridad porque en el hombre no hay luz, es decir no hay visión, fuerza interna para sostenerse y sostener a los otros.
La falta de esta capacidad interna (que el hombre no tiene) te hace perder la tierra prometida, o las promesas de Dios!
Cuando Dios mira las cosas, los sucesos son en base a su Fuerza, a su Juicio, a su Visión.
Además Dios no mira al hombre fuera de sí mismo, sino como parte de Cristo. Dios ve en ti a Cristo: vencedor, poderoso.
Si tu miras a El, ¿que reflejo vendrá sobre ti?
El resplandor de Dios es Grandioso. Isaías 40: 6 “Una voz dijo: Clama. Entonces él respondió: ¿Qué he de clamar? Toda carne es hierba, y todo su esplendor es como flor del campo.
Dios vence por nosotros.
El Espíritu de Dios es sobre ti, Él te engrandece delante de Satanás y de sus siervos (enfermedad, escasez, mentiras) levanta tu mirada y míralo a Él, resplandece en su luz y refleja todo aquello que Él es, sobre la tierra, así como ha hecho Cristo que no dejo jamás de mirar al Padre- Colosenses 1:15
Dios te bendiga, 
Pastora Sara Olguín










miércoles, 1 de noviembre de 2017

LENGUAS INCRÉDULAS



Lucas 1: 57-Cuando a Elisabeth se le cumplió el tiempo de su alumbramiento, dio a luz un hijo. 
58-Y sus vecinos y parientes oyeron que el Señor había demostrado su gran misericordia hacia ella; y se regocijaban con ella
En estos versículos tenemos un relato del nacimiento de Juan el Bautista, y la gran alegría entre todas las relaciones de la familia.
Un alumbramiento produce gozo.
Dar a luz es motivo de alegría compartida y trae regocijo entre los parientes. ¡Aleluya!
Una de las cosas que más interesaba,  cuando se visitaba a la madre que estaba o había dado a luz era  el nombre que se le daría o había dado al niño/a, pues el nombre traía un mensaje profético, o daba un anuncio de lo que Dios haría con aquel bebe, o en el tiempo de vida del mismo.
 Los vecinos y parientes, se preguntaban qué clase de niño sería el que nació (vs 57-66). Su padre, lleno del Espíritu Santo, profetizó que su hijo sería llamado "profeta del Altísimo" y que iría "delante de la presencia del Señor, para preparar sus caminos" (vs 76-77)
  • Fue llamado Johann, o gracioso, o Fiel a Dios, o Pleno de Gracia, todos éstos significado de ese mismo nombre. Y en realidad honró su nombre, pues fue pleno de gracia de Dios al hacer volver los corazones de multitudes a Dios.
 Juan el bautista hizo el mayor milagro ¿cuál? el arrepentimiento del corazón. 
El no producía el deseo de pedir a Dios milagros, sanidades, bendiciones sino PERDÓN, EL PERDÓN DE PECADOS.

Hay otro ejemplo:
Noé, cuando nació trajo una esperanza para aquel tiempo, un tiempo de mucho cansancio para la humanidad, éstos estaban cansados de vivir, pues vivían largo tiempo, y había cansancio a causa de la violencia y la inclinación de toda esa generación de continuó al mal.Génesis 5: 29 y 31
Desde su nacimiento Juan trajo arrepentimiento: Su padre el sacerdote Zacarías, fue el primer fruto, se arrepintió de haber dudado y recuperó el habla.
¿Qué le había hecho perder el habla? Su incredulidad.
Había estado pidiéndole a Dios por años que su esposa estéril fuese curada y así le diera un hijo, pero cuando pasó el tiempo y envejecieron, ya no creyó que Dios lo podría hacer, su mente no tenía capacidad de aceptar esto, y su razonamiento enmudeció su fe
Para recibir debemos declarar.
  • No importa que las condiciones ya no sean las razonables y esperadas, es que Dios obra en lo irracional e inesperado!!!
2 Corintios 4: 13 “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: "CREÍ, POR TANTO HABLÉ," nosotros también creemos, por lo cual también hablamos,”
  • Zacarías cuando se dio cuenta que erró, ya era tarde, ya había quedado mudo y tuvo que esperar hasta el cumplimiento de los días del alumbramiento.
  • Su esposa tuvo fe, y creyó cuando él se lo compartía así que solo tuvo que decir que se llamaría Juan.
  • A veces ni así nos damos cuenta que hemos hablado sin fe, sino con incredulidad, y no nos corregimos.
Así que conforme hablamos, La incredulidad nos deja mudo, mudos de la Palabra de Dios.
Dios no estará en las bocas de los incrédulos. Dios llena las bocas, por el contrario, de los creyentes en Cristo Jesús y su Poder.
  • La incredulidad es dudar o cuestionar, la Verdad de Dios.
1 Samuel 2:1 “Entonces Ana oró y dijo: Mi corazón se regocija en el SEÑOR, mi fortaleza en el SEÑOR se exalta; mi boca sin temor habla contra mis enemigos, por cuanto me regocijo en tu salvación.”
¡La incredulidad cerró su boca, y creyendo, volvió a abrirla!
¡Cuando Dios nos abre la boca, los labios deben manifestar su alabanza!
Es mejor estar sin discurso, que no utilizar la boca para alabar a Dios.


¿De qué manera hablaba contra sus enemigos? con el regocijo.
  • Tu alabanza tiene poder contra tus enemigos, el arma más mortal para el enemigo de nuestras almas es nuestro REGOCIJO.

¿Y por dónde se manifestaba ese regocijo?
  •  Por la Boca, por las palabras, porque según creemos así hablamos, y hablamos según creemos.

Regocíjate y canta oh Moradora de Sion, porque Grande es, porque Grande es, en medio de ti, el Santo de Israel.!!!!
¿Hay en tu vida un alumbramiento? ¿Estás esperando una respuesta?
 ¿Hace tanto que Oras por dar a Luz?
 ¿Qué nombre le has puesto a lo que darás a Luz.

¿Esta tu lengua afectada por la incredulidad: estas muda, no puedes hablar, orar, cantar, regocijarte? 
Pide perdón y dile a Dios que te vuelva a dar Un Espíritu de Fe, para creer para hablar y así actuar!!! Hazlo Ya!

Dios te bendiga.
Pastora Sara Olguín.






jueves, 5 de octubre de 2017

CORRER POR LA CORONA





La buena carrera lleva la buena noticia.
La fe obra por el amor -
Gálatas 5:6b

Las persuasiones pueden no proceder de Aquel que nos llama, sino del contrario

¿Cómo me doy cuenta?
Cuando dejo de correr bien.
Se corre de una única manera: bien.
¿Para qué corremos? Para llevar el mensaje de la Salvación a Otros.
Por eso debemos correr, pero correr bien.
No se corre por nada. Se corre por un Algo, por un Premio.
1 Corintios 9:26 Correr con una meta; así como se lucha dando golpes contra alguien.
Ese alguien contra quién se lucha es Uno mismo; sus pasiones. Para que habiendo corrido, y bien, al final no quede descalificado por uno mismo.
1 corintios 10: 6-10 Corrieron todos, pero quedaron " apasionados por ...."
Que Cristo sea tu pasión, de lo contrario...lo será la idolatría, los vicios (comida, bebidas, juegos) Inmoralidad sexual (desenfreno) murmuración contra Dios.
Hebreos 12: 1 Sin el peso del pecado y de cualquier otra carga, corramos con Fortaleza la carrera que tenemos por delante 2- mirando a la meta: a Jesús.
Al mirar a Jesús, veremos como fue su carrera, cómo corrió, cómo llego al final y cómo recibió su Corona como Señor y Cristo, sentándose a la diestra del trono de Dios.
1 Samuel 18:22
Ahimaz: corría para llevar buenas noticias. Esto conocían de él que era: veloz, que corría bien (hacia la meta, no se detenía por otras cosas) y que llevaba buenas noticias, era un Buen Mensajero.

viernes, 15 de septiembre de 2017

PERDER LA CONFIANZA EN DIOS





Es que podemos perder la confianza en Jesús?

  • Y por qué causa la pudiéramos perder?
  • Debemos cuidar nuestra fe, nuestra confianza en Dios, en estos tiempos, pues satanás trabaja arduamente a fin de que algunos de nosotros la perdamos.
  • Hubo un Grande que estuvo a punto de perderla, o en riesgo, pero supo de qué manera sobreponerse y protegerla, este fue Juan el Bautista.

Mateo 11: 1 al 15
6- "Y bienaventurado es el que no se escandaliza de mí.”
6- " Bienaventurado quién no pierda su confianza en mí!”
  • ¿Cómo estuvo a punto de perderla?
Porque una pequeña, incipiente pero poderosa duda apareció en el momento más crucial de su vida ministerial
  • ¿Y cómo logró proteger su confianza en Dios, en ese tan importante momento final de su tiempo aquí en la tierra?

lunes, 14 de agosto de 2017

DIOS NOS HABLA EN NUESTROS SUEÑOS

autor: Sara Olguín

 Génesis 28:17 “Despertó Jacob de su sueño y dijo: Ciertamente el SEÑOR está en este lugar y yo no lo sabía. 17-Y tuvo miedo y dijo: ¡Cuán imponente es este lugar! Esto no es más que la casa de Dios, y esta es la puerta del cielo.”

Jacob no sabía, ignoraba que Dios estaba ¡EN ESE LUGAR!

Jacob no sabía que Dios estaba en todo Lugar, quizás Él pensaba como muchos piensan, que Dios está en un lugar y de ahí no se mueve.

Algunos piensan que Dios está solamente en la Iglesia: Por eso su comportamiento es religioso; de Dios se habla solamente en ese lugar, y ÉL nos ve solamente si vamos a la Iglesia y ahí hablamos con él.

Algunos piensan como Jacob que solo algunas personas tienen a Dios.

Jacob pensaba que Dios era el Dios de sus padres. 

 Muchos viven como quieren mientras están sus padres vivos, pues ellos son los que tienen la fe, son los que oran, los que van a la Iglesia, los que viven una vida cristiana, cuando se van de sus casas, o sus padres parten, entonces sienten:

  •   Que están libres de Dios (por fin)
  •   Que Dios se fue con los suyos 
  •   Que Dios no los escuchará ahora a ellos
  •   Que no saben nada de Dios.
  •   Tu caso es alguno de ellos?



Algunos ignoran que Dios existe, no porque no creen sino porque nadie les habló nunca de Dios.