viernes, 17 de mayo de 2013

COMO UN VELO PARA MÏ


Génesis 20:16" Y a Sara le dijo: He aquí he dado mil monedas de plata a tu hermano; mira que él te es como un velo para los ojos de todos los que están contigo, y para con todos; así serás vindicada"

 Hubo una mujer en el Edén que se alejó de debajo de la sombra, donde habitaba junto a su esposo; dice la Palabra de Dios, que cuando cayeron en pecado, al comer el fruto del árbol prohibido, supieron que estaban desnudos.
 ¿Qué les había pasado? Habían perdido la cobertura de la Gloria de Jehová.
 La Gloria era su velo, bajo esa presencia no veían nada malo, todo era puro y ellos inocentes.
Pero a Sara fue el mismo Abraham, quién casi la empujó a esa situación por la que, amonestado en sueños por Dios, Abimelec, tuvo que redimir con mil monedas la integridad, de esta obediente hija de Dios.
 Fue el mismo Abimelec quien le tuvo que evidenciar a Abraham que él era, como esposo, "su velo", por lo que no debía temer a los hombres, ni tampoco  que pudieran mirar o admirar la belleza de su esposa, porque él mismo, como su esposo, les sería el límite para que no lo traspasaran.
Dice la palabra que leíamos: " tú serás como un velo", no que la tendría que empezar a cubrir de los pies a la cabeza para que nadie la mirara.
 Lamentablemente, el mismo temor de Abraham, fue transmitido posteriormente a los hombres, y la ignorancia, la falta de sabiduría en la Palabra de Dios, la malicia que viene del diablo, y  el correr del tiempo, entregaron a las mujeres a situaciones peores, de la que fue puesta Sara; por ese temor de Abraham, a perder su vida ante los demás hombres a causa de la femineidad de su mujer.
 Por una interpretación totalmente humana, tal vez, de lo que fue dicho, con sabiduría de Dios y como consejo, por Abimelec.
Dios no le dijo a Abraham que la solución a su temor de morir, era metiéndole un velo, manto o lienzo a su esposa, sino que se sintiera libre, sabiendo que era él, quién, escondería a su esposa de los ojos de todos, con su rol de  marido. Ya no debía mentir, esconder, y tantas otras cosas su relación con Sara, ni a Sara misma.
Sencillamente, en él estaba la solución a ello. Y  a través de él, para el resto de los hombres.
 En el matrimonio el hombre es cobertura de su esposa, ante los ojos de todos y para  todos. Es decir: es el límite, la protección, el cerco donde ella, como la Iglesia por el Señor está guardada.
Entonces ¿era un lienzo lo que se debía poner sobre ella? Notemos bien lo que quedó escrito por años y que la tradición ha confundido: algo que era espiritual, en un símbolo visible, que la mujer se cubra su cabeza en señal de sumisión.(1 Corintios 11:5).
Abimelec reconviene a Abraham, con temor y respeto, porque ya había sido advertido por Dios de quién era  Abraham  y de como debía dirigirse a él, ya que hubiese sido su muerte si hubiera tocado a Sara, porque  este hombre era su profeta,  (yo creo que ni Abraham sabía esto ni entendía quién era él, aún)  Génesis 20:7, Y posteriormente lleno de temor a Dios, Abimelec le trae a su esposa, y dice dirigiéndose a Sara, que Abraham su esposo sería para ella como un velo; que no tuviera miedo de su hermosura, que no debía suceder más esto que había sucedido, metiendo en riesgo la vida de otros inocentes (génesis 20:4b); que bastaba que dijese que él era su marido, no su hermano, para que un velo, impidiese  que todos los que estaban con ella la mirasen con codicia.
 Que sería libre de ese gran temor que los había ligado a ambos, diciendo solo la verdad: que él era su marido.
La mentira ocasiona la muerte de muchos inocentes, como hubiese ocurrido con todos ellos, a no ser por la misericordia de Dios que los visitó.
"...Mira que El te es como un velo para los ojos de todos los que están contigo, y para con todos..."


Y realmente es así recuerdo que, en mis primeros años de casada no conocía a Dios como mi Salvador y Señor, y sucedía en esos primeros años de casada, cuando por causa de mi juventud, como les sucede a  todas las mujeres, llamaba la atención a otros, que cuando yo decía, o se enteraban que tenía marido, o que era casada, inmediatamente como si cayera un velo invisible sobre mí, yo notaba que se generaba una distancia, un respeto, otro trato, etc.
 Dios puso un velo invisible que todas las mujeres casadas llevamos, y no tiene nada que ver con la religión o con el culto a Dios, este velo es una protección espiritual, ya que la mujer es frágil aunque seamos muy fuertes. Los hombres nos ven indefensas, vulnerables, pero cuando una mujer tiene un marido, aunque este llegará a ser como en esos tiempo fuera Abraham, Dios será su cobertura, su protector que aún en sueños reconvendrá a aquellos que quieran aprovecharse de su integridad.
Pero quiero terminar esta breve meditación animándote a valorar la cobertura espiritual de tu esposo si lo tienes, a moverte con libertad bajo esos límites que no son para cercenar tus talentos, capacidades o tus propósitos en Dios, con los cuales fuiste diseñada y escogida, sino para que no temas. No temas hablar ante lo hombres, no temas moverte profesionalmente entre ellos, no temas desarrollar tu ministerio a la par de ellos; no temas dirigir, crear, organizar, porque mientras tu marido este de acuerdo tu tienes un velo, que Dios te dió a través de tu esposo para vindicarte entre los hombres.
 ¿Qué quiere decir esto? Que Dios te saco la culpa de Eva, que no tienes que andar con la cabeza escondida, porque tu tienes una cabeza y para "vindicarte" Dios dijo: Proverbio 12:4 "Corona de su esposo es la mujer virtuosa" Amén. ¡Bendito Dios!  tus virtudes es la corona de tu esposo.


 Pobre el hombre que ignorando esto, esconde los talentos, la belleza, los dones de su esposa,  bajo un velo. Pero ¡engrandecido, adornado será aquel que levante su Esposa a fin que ella pueda lucir como joya sobre su cabeza!
 Dios te bendiga. Pastora Sara.

1 comentario:

  1. Dios bendiga las reflexiones que Dios le permite compartir, son una bendición. Gracias a Dios que es quien restaura todas las cosas. Bendiciones.
    Cordialmente le invito a leer nuestros devocionales y sermones en: http://estudiosysermones.blogspot.com/

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Me gusta tu comentario! Dios te Bendiga amigo/a!!